jueves, julio 19, 2007

no se engaña

no se engaña
porque se puede obviar que se ama pero no tanto,
es un engaño a uno mismo, una negación ridícula, burda;
es casi como odiar profundamente la vida y aún así,
no ponerle fin.

no se engaña
porque podemos pretender no vernos,
-pero vimos-,
y al hacerlo sabemos que somos farsantes,
que en esa simulación se esconden otros motivos.

no se engaña
porque se puede ver hacia enfrente,
aunque en realidad se camine hacia atrás,
decir que se siente lo que apenas se recuerda haber sentido

no se engaña lo que se quiere
porque el arte de engañar implica abuso,
timo,
vejación que al amor abusado lo mata,
lo mata sin piedad.

todo engaño al amor es asesinato

domingo, julio 15, 2007

supongo

supongo que te ves como cualquiera
tan igual a todas las demás
tan llena de vacíos y amores rotos
lo supongo porque no quiero verte

cada vez que sé de ti volteo a ver mi manos
y me faltan esperanzas para tentarme el pecho
por eso no quiero verte ni saberte
y es que supongo que al verte puedo verme
raído y escudado en este intento de vida

ayer moví la cama
abrí las cortinas
acomodé la ropa
le di de comer al llanto
fotos nuestras y tuyas de hace tiempo
no supe distinguir tu cariño y eso es lo peor

supongo que ya no te quiero
sólo lo supongo

huellas

Nuestras huellas llevadas al mar
adentro,
al silencio de sal vieja.

Alguna tarde
alguna vez
quizá,
hombres y mujeres nos recordarán.

Jugarán el rito de configurarnos
como si acaso fuéramos distintos,
tal vez un poco menos obvios,
un poco más idóneos,
un poco más sinceros.

Las huellas que sobrevivieron nuestros pasos
se habrán desecho desde hace tres suspiros,
para luego llevarnos lejos de la arena
e imprimir en ninguna parte lo que fuimos.

Ahí,
detrás de los años encimados
sabemos corazón que estamos solos,
debajo de las costras que guardamos,
ahí donde tu boca está en mi boca.

Ya vendrán a guardarnos respeto quienes animen al amor, quienes lo invoquen,
ya jugarán a lo mismo que nosotros,

y entregarán sus huellas al silencio

monólogo

para no hacer pedazos los fragmentos
de este viejo sentimiento de quererte
leo letras que murieron sin decirlas
con la dedicatoria ausente del silencio

así como se van los niños de los parques
me voy haciendo con la lluvia garabatos
mientras las bocanadas del invierno vivan
dejaré detrás de mí tus malos ratos

caminando sobre tantos charcos sin destino
tu nombre cae fugaz
relámpago de nieve
una barredora habrá de llevarse todo
y entonces
entonces migrarás a primavera

no es mi afán andar por la vida solitario
sino un vicio buscarle tiempo a la memoria
más no te apures
pensarte no es indispensable
es sólo uno de tantos juegos sin partida

sí
fuiste tantas cosas muchas veces
ahora sólo quedas como estampa de mi historia
donde estás importa tanto como lo impensable

sé feliz
desde acá no se te invoca
más fresca tu partida fue un desastre
de pronto me encontré perdidas las mañanas

así que si te nombro no es por mucho únicamente por la nostalgia del nosotros
de cuando creíamos entender la vida
de cuando tus risas inundaban la cocina
cuando con pétalos de margaritas te cubría
cuando tus labios se olvidaron de mi boca

luego de ti han pasado muchas cosas
amores perfumados de caricia limpia
las nubes con sus mágicas figuras
y hasta un cambio de siglo sin histeria

mi ciudad no es hermosa pero basta
en su lentitud vive la calma necesaria
otra vez mis pasos se detienen
para ver gente pasar
luces encendidas

no existen aquí mitos o leyendas
al envejecer
nosotros les daremos vida
ni por grandes o crueles
sabios o idiotas
sino por creer fervientemente en la locura

hablo en plural movido por aquellos otros
que te han perdido aún sin conocerte
de quienes viven de la estúpida alegría
que ni siquiera nace de la gracia de vivirla

así que ya lo sabes
sigo entrando a casa por la misma puerta
la luz de mi ventana se procura encendida
como faro vigía esperando al viajero cansado
al amor buscando amante

soy traductor de cosas muertas
por eso sin aviso te he llamado
soy de esos que olvidan lo de cada día
por eso partirás sin que me duela

ya pronto pasaré por alto esta nostalgia
y seguiré sonriendo sin razones obvias
tu volverás por mucho tiempo a tu sepulcro
o hasta que fugaz caiga la nieve con tu nombre

seré

cuando niño fui un sol de medianoche
un copo de nieve
era un jilguero que volando feliz entre las ramas de un abeto modelaba sin temor a un hombre nuevo

cuando era niño soñaba que crecía
como crece el caudal de todo río

tantos sitios y cosas
¡que alegría¡
que al saberme despierto entristecía

cuando aquel hombre deseado vio la vida
tan distinto y distante de mis sueños
supe que aquel ayer no era un futuro
y que las aves no son hombres satisfechos

cuando miro hacia atrás siento esperanzas
y no temo a la noche o al invierno
creo ganarme a tiempo cada pluma
también sé que el amor es mi gran vuelo

cuando sea niño soñaré ser una aurora
que despierte tranquila a los jilgueros
o tal vez soñaré ser noche y día
y así abrazar por siempre a cada viejo

Cuando sea todo lo que desde aquí deseo
jamás me olvidaré de los adultos
para ellos seré manantial de agua y paciencia
su ayer
su parte de inocencia

lágrima

tengo en el alma un cristal
tengo una aurora,
un motivo que juega a esconderse y me despista
y un refugio para tristes corazones

una lágrima con un mundo secreto va conmigo
-así como me acompañan los anhelos-
¡con tantas cosas voy y no sé distinguir caminos¡

a veces la lágrima rueda y el mundo revienta
soy arrasado,
herido,
nunca muero

lloro lágrimas vacías para ennoblecer el vendaval

un momento de piedad seca mi rostro angustiado,
la brisa leve vuelve,
los ojos cansados se cierran

ésta nueva calma viste la piel de la tristeza color sepia

un nuevo génesis comienza,
la maldad desfila encarnándose en senderos bellos,
la benevolencia por todos lados,
todo el tiempo,
presa de descubrir el sentido camino a un lado, luego a tantos

hay un momento de claridad en que
ideas y sentimientos se hacen aire,
una bocanada desempaña el cristal, la aurora regresa.

Cuando muera mi carne se acabará el llanto
-se secarán las cuencas de mis ojos-
más no morirán los mundos y no cesará el quebranto

alguien más despertará de su sueño ceniciento,
y mirará el cielo

cuando sus lágrimas se animen y sea arrasado,
el mundo que manaba de mis ojos será su piedad y una y otra vez habrá auroras.

sábado, julio 14, 2007

la inocencia

Abre los ojos,
piérdete en las distancias imposibles.
No preguntes qué se oculta detrás;
sólo mira,
allá,
a donde nunca llegarás consiente es tu destino.

No te pierdas en conjeturas inocentes,
Mira,
¡Mira¡

Húndete en el sopor de la ambrosía,
siente el aire vertical,
disfruta el trance que te priva los sentidos.

Vive
-aquel lugar sin suelo nos precede-,
olvida las horas muertas y las que vendrán.
No cuentes las estrellas ni pienses que la luna es manantial.

Deja a las flores morir en la enramada,
sigue móvil,
abstracto.

Magma debe fluir por tus venas creando sendas, abriendo heridas,
cerrando cruces.


Un ave parte el cielo con sus alas ocultándose detrás del horizonte.
Alégrate pues traza la ruta de tus sueños.
Sumérgete bajo la furia de las olas,
descubre las voces de los peces.


Ahí,
bajo el agua,
viven tus secretos esperándote con el amor del amigo;
en el lugar inalcanzable,
en el empíreo corazón del universo indivisible.

Expande,
mueve en dínamo tus brazos
al escuchar por un momento los rumores de la tierra.

Vuelve pues de esta incursión,
camina a donde se te espera.
Habla de la belleza de estar en donde no has estado.
Hazte escuchar y ríe.

No permitas que te sobresalten los oídos cerrados,
conoces ya una parte de la dicha de la muerte,
olvídala y vive mientras tengas fuerza en el corazón.

Mantente atento,
puedes no estar solo,
quizá encuentres tu camino.
Puedes privarte de ver mas nunca de percibir,

ahora que algo dentro de ti
te pide que nunca lo abandones.

Nunca lo dejes ir,
no le des forma
color o nombre.
Mantenlo cerca de ti pues te continuará a través de los años para luego guiarte cuando tu cuerpo se detenga.

Entonces será fácil volver a donde alguna vez fuiste.


Por lo pronto,
mantente atento.

alma

Puede ser que alguna vez escuche respirar al alma mía, vibrar en ciclos invisibles y pulsares sin cadencia o tono.

Sin embargo escucho bien la voz de su eterna compañía, un sonido bajo como el que emiten las plantas cuando crecen.

Tal vez camine mostrándome raído, pero mira bien el esplendor inmutable de mis ojos: como recién llegados al universo, como umbrales del paraíso recuperado, intacto.

Miles de mis palabras pueden no escucharse claramente.
Déjalas correr a cuatro vientos,
déjalas mojarse,
déjalas llover.

Léelas luego en cada gota de rocío,
en cada campana que repique,
en su mensaje llevan las ciencias de los dioses,
ritos propios de la muerte y de la vida.

Mira que falto de amor parezco.
Mira después las cicatrices de mi pecho y entonces, escúchame suspirar.

Siente el vapor de mi cariño,
el mismo que tengo, el mismo que doy.

Yo mostraré para ti los interiores de la piel
-tan hermosos y ligeros-
tan fácil aprehenderlos.

Es amor,
y amor es respirar.

Mírame flotar alma mía
-amor de todos los amores-.
Cruzo el cielo, arriba el sol,
debajo tú.
Única y perpetua alma mía, comprometida y siempre presente,
cristalina y frágil, la verdad en la risa y la caricia
a veces escondida en los cabellos de la aurora.

Mírame caer desde la nube,
caminar por la tierra con el paso desnudo,
dejando las huellas vivas para los que vienen conmigo

La cabeza marcha sola,
el espíritu acompañado del alma mía,
rozando la quietud de un sueño más.

Silencio.

Vuelta a casa después de planear sin rumbo fijo, fragmentos que solamente el tiempo podrá unir una vez más

cuatro rincones

Al norte la verdad áspera,
lo que no se olvida,
lo que duele.

Al este la ciencia antigua y nueva
-casa de números y pociones-
razón sobre razón.

Luego el oeste donde el amor anima al alba
-ahí se sueña con amores infranqueables
habitaciones llenas de luz y besos tiernos-

Al sur subsisten los instintos,
la furia salvaje de las pasiones.
Territorio seductor,
zona de promesas.

Y así,
flotando sobre todo con el ritmo delicado,
desciendo en el centro donde confluyen los rincones.
Pies sobre tierra el panorama es diferente,
inexplicable,
difícil.

Resulta que al abrir los ojos y observarme hacia adentro,
descubro sorprendido que en éste fácil viaje

siempre volaste a mi lado.
Finalmente suspiro,
y agradezco.

mujer

Mujer distinta a todas,
mueves.
Ante ti se ofrendan las flores de mi pasado, entonces mueres.
Encontrándote vuelven las coplas de la infancia

Mujer precisa,
mueves
y ríes
y mueres.

Para cuando te encuentro entre destellos sordos te has ido.
Donde me quieres te espero hasta que llegas
y ya entonces,
el otoño se posa en nuestros años falsos.

De pronto nos movemos hasta perdernos.


Nos buscamos a tientas en las madrugadas de noviembre,
mientras el bestial frío nos arrincona al lecho.

La jornada hasta aquel regazo
nos deja despiertos
vacíos,
con el corazón desperdigado a cuatro vientos
solos,
con el dolor del invierno antes de tiempo.

Te veo partir esperando que me mires una vez más
-aunque sé que no lo harás-
sin embargo lo deseas o más bien,
tu alma se ha quedado a mi diestra
derramándose en sentimiento.

Mariposa encarnada en nacimiento,
no preguntes nada que te explique lo que soy
pues sólo soy lo que existió cuando te fuiste.
Sólo soy yo sin contradicciones.

Llámame ave,
estela,
supernova.

Llámame como prefieras pero quédate aquí aunque no te vea,
permanece adentro pero no me preguntes porque te quiero.

Mujer,
mueves todo lo que sí o no se ha movido.
Permítete la gracia de estar muerta para los pasados.
Mueve,

muere.

amor

me gusta jugar a enamorarte
y lo consigo
prefiero la seducción al asedio

así
mientras unos conquistan
yo me prefiero firme
perenne en tus días

el premio
saberme adecuado
el tuyo
entenderte querida

amor
amor la vida
amor tú
amor la vida

cuando te diga adiós
amor
la vida
bendíceme también
adiós querida
tan lejos como mil mañanas
quizá la despedida

ahora tú y yo
lejanos al dolor
a la mentira
lo que somos es y no hay promesas
sea lo que sea amor
la vida
amor también

no estamos amor para rencores
ni austeridad
ni dolor
valen la pena

camina amor
sonríele a la vida
así lo que ha de ser
fácil se olvida

me gustan tantas cosas
amor-vida
me gusta amar
amor

amor la vida

despedida

Te estoy dejando partir sin que lo quieras
-o más bien-
te he arrojado a navegar tu propio barco,
en libertad...
y no puedo preguntarte tu destino.

Sólo sé que el tiempo discurre a pesar de todo y contra todo,
que ya comencé a perdonarme por haber anclado tu navío,

y no quiero dar marcha atrás.

Sé,
que todo aquello que fue busca reclamos de respeto,
que la misma marea se embravará cuando me sumerja de nuevo,

y no pretendo evitar lo que será.

Estoy soltando las amarras,
me dispongo a partir.
Sin conocer puertos u horarios de llegada,

y no volveré la vista.

Entiendo poco la dificultad de tu viaje mar adentro,
y desconozco el alcance de las luces de faro que te guiarán.

Por favor,
no vuelvas atrás.

Aférrate al timón de tu barca férrea,
iza las velas,
cuenta historias de arrecifes fantasmas,
de playas nuevas.
Y no,
no navegues todo el tiempo despierta.

Esta misiva salta de mi barco en una botella que va hacia la deriva,
el que la lea sabrá sin duda que es una despedida de agua dulce,
y algún día,
la botella quedará vacía.

nieve casi agua

Pudimos caminar mucho más,
pero el paraje decidió por los dos.

-¡éste es el lugar¡-

Nuestro confín del mundo,
del azar.

Y ahí la nieve se fragmentaba,
y el sol jugaba entre las ramas
a veces quemando,
casi como tu boca silenciosa.

Lo demás se guardaba en el suspenso de la piel buscando piel,
y así,
descubrí nuestra soledad común,
nuestra existencia tan fraguada
horizontal y vertical.

Prados y laderas contoneándose,
nuestro descanso menguado,
dejándose agitar al rumor de abetos y suspiros
caminamos.

Sí,
la ruta que nos lleva a explorarnos,
en la quietud de nuestros corazones,
de nuestra fe llamada amor,
del amor llamado NOSOTROS.


La nieve seguía su camino de agua,
el viento el suyo de caricia inexplicable.
El sol remarcaba su circunferencia,
y tú,
y yo,
el del arte perfecto del abrazo.

desperdigar

Busco hallarte mientras duermes.
Mi mano encierra la luna
y yo,
buscándote,
corriendo anhelante para llegar y mirarte.

Tú mientras sigue tranquila,
rendida en mi abrazo de tu sueño,
mientras pinto en tu silencio,
lo que pronto tendrá voz.

Te abandono y regreso callado para tragarme tu imagen,
quiero envenenarme con tu rostro tan calmado,
con las manos desesperadas por volar.

Desperdigo mi alma con total devoción,
se va tan lejos,
parece cercana al sol,
a tu paz,
a mi incansable palabra de amor.

Vuelve mi alma sin tu cuerpo.
Me quedo con el silencio:
no tiene fuerza la voz
camino donde te quiero,
me acuesto donde te espero.

Acaso una nube te trajera sin despertarte a mi lado,
donde te quiero,
donde quiero verte abrir los ojos.

Me toca dormir cariño,
jugar en el tiempo del descanso.
Extrañarte me hizo falta,
me cansé de imaginarte tan dulce.

Duermo cuanto puedo para darte la ocasión,
de desperdigar tu alma un momento,
-acaso me encuentres-

y una nube me lleve hasta ti sin despertarme.

miércoles, julio 11, 2007

desde hace un millón de instantes

te pensé desde hace un millón de instantes
cuando ninguna salida era llegada
en días de estar separado de mi pulso

te dibujaba con el color de la fantasía
te conocí desde mis letras
en mi pluma ya tenías morada

pasaron tantas cosas y personas
desesperaste en mi tinta
-te ocultaste-
yo nunca supe jugar al escondite

me quedé de pie hallando afuera la vida
con la pluma criticando todo y a todos
y tú
esperando dormida

después temí al movimiento y me acoplé a la inercia
las ilusiones se fueron borrando
creí que ya no existías

inicié una existencia normal y fácil
una contradicción evidente
alarmante

comenzó tu despertar
te vi sin saber que te veía
me vi sin saber lo que miraba
y luego
simplemente me fui

mi existencia seguía con su ritmo de cansancio
la voz adquirió la potencia del trueno
pero ya estabas atenta
y yo sin saberlo

hasta que goteaste libremente de mis ganas
y te escribí desde una fe sin artificios
desperté
tu suavidad me convidaba

sin buscarte te encontré otras cinco veces
-en las últimas dos te hiciste tinta-
o más bien en garabatos copié tu esencia

mi cansancio fue muriendo agradecido
me liberaste de fronteras
de palabras cotidianas

te hiciste mujer
entendí porque te miraba

hace un millón de instantes
cuando tu nombre no era tu nombre
y el mío no era igual al tuyo ya te quería

imagina entonces cuanto te siento y quiero
si te guardé inadvertido mi amor
mi aliento
y además te imaginaba a mi manera
con límites

vas más allá de todo sueño sincero
mucho más


lo mejor
es que al recordarte hace un millón de instantes
nos recuerdo sin final

manos

Mmejor tus manos
abrazos
tocar mis manos
hacerlas presas encadenadas a los muros de tus palmas

mejor tus manos
libertad
no pido nada
sólo tus manos en libertad

señal de cruz
devoción de dos dedos
mejor tus manos en soledad

mejor tus manos
de bienvenida sincera
tus precisas manos en ansiedad

así tus manos olvidadizas
tocando tan poco
-no hay tanta paz-

mejor tus manos
tibia verdad
¡tan bellas manos¡
amor sin par

mejor las manos
de mano en mano
de todo tipo
manos-necesidad

si

si la noche devora al día no existirán más colores
no iniciarán los cantos del ave el nuevo día
latiríamos lento en lo profundo de un sueño sin futuro
la luz se haría lamento bordado de nostalgia
como recordar un muerto que se ha ido hace mucho tiempo

recuerdos de diamantes escondidos en las hebras del río
de miles de hojas volando en la víspera de los santos
de la deslumbrante frialdad de la transitoria nieve
del fulgor inigualable en los ojos enamorados

si la noche se hiciera eterna
y la luna fuera el único foco
¡que simple e insípido sería anhelar¡
inmenso invernadero tendríamos por techo

si el día muriera
nos quedaría sólo una corta mecha
después hasta la luz de vela nos abandonaría
lejana como una visión
caminaríamos con el corazón mendigando sensaciones

luego de encontrarnos

caemos levemente
nos buscamos
giramos alrededor del otro

bello ritual
el juego vivo de vivirnos un instante

palpamos texturas
dos manos y un secreto
las noches y los días pasando

¿qué mirarán?
a nosotros
intentando perfeccionarnos

hay un sopor en el aire
una metáfora otoñal
como rocío sobre la piel de nuestras almas liberadas

mientras
nos hallamos respirando
inspirando

llega un instante reverencial
fe cierta
donde sólo somos humanos

todo está bien
seguimos aquí

afuera un milagro color mentira
si estamos juntos el engaño seductor desgarra
y el resultado no es un mito sino la luz de tu mirada

luego de encontrarnos y tendernos sobre corazones maduros
viene el desenlace de cada vez
el exilio lógico
me voy
nos vamos haciendo tibias memorias


después de todo vamos y venimos
iremos siempre rebeldes
necios
libres y
caminando firmes bajo las lluvias de julio

algún día

quizá cuando miremos sin vernos
y escuchemos sin oír
y platiquemos sin hablar
y sintamos sin tocar
y nos entendamos sin pensar

cuando la aurora trascienda sus colores
las plantas sean más que sus fragancias
los hombres más que sus pecados
las aves más que criaturas voladoras

cuando los patios sean inmensos manantiales
y las calles ríos que nos lleven a parajes puros


cuando mudemos de aire respirando muy adentro
y muy adentro seamos más de lo que sabemos

cuando las manos se devoren en abrazos
y las piernas nos sujeten hombro a hombro
y nuestros corazones no latan indistintos
y nuestros ojos ceguen de mirar el mismo cielo

entonces quizá estaremos cerca del destino
-o la muerte llevará al futuro como un niño-
y la risa nos moverá como campos de trigo

y así
todo lo que fue
todo lo que es y no es
todo lo que nunca vimos
nunca escuchamos
entendimos o sentimos
todo lo inmenso o pequeño
por fin tendrá sentido

profecía

si vuelve a llover mañana
recuérdame estar contigo

si el viento corona tu pelo
será porque estoy muy lejos

así tan lejos como quinientos despertares
tan pero tan lejos como cuatro patios
debe hablar tu memoria
o tu pequeño balcón con su luz encendida

ya de recordar recreo
adiós olvido
oscuro sol

vagando por ahí me voy capitulando historias de frambuesa
con pedazos de coherencia pendiendo de mi lengua
la boca cerrada
los puños cerrados
el plexo desnudo

estarás dibujando tu nombre entre la espuma de los montes
o hallando como si nada los indicios del espacio que dejamos

aquel hueco suspendido en tus pupilas siempre atentas

si yo vuelvo a llover mañana
recuerda que estoy contigo otra vez
queriendo mojar tus pasos o al menos encontrarlos
un día
solo uno más
después guardaré silencio
y tú los patios

la calle tendrá gesto mudo
volverá la noche de luces expectantes

al darte cuenta de los años
tu balcón se cubrirá de enramadas necias
tu casa será más bien vieja
el mundo habrá envejecido un día
luego todos

y al final
no habrá nada por decir que no se haya vivido
mi lejanía de cuatro patios morirá al ritmo fúnebre de las estrellas

y seguiré mi viaje hacia mil balcones oxidados
desaparecerán nuestros nombres
dejaremos de buscarlos en carteles y libros

y así por fin

cuando todo halla pasado podremos mirarnos de frente